Grados de acero
28 grados en la base de datos. Cada grado incluye designaciones, normas, composición química, propiedades y aplicaciones con su fuente.
Acero al carbono
Acero al carbono de bajo contenido en carbono, de uso general. Buena soldabilidad y conformabilidad; se suministra habitualmente calibrado (estirado en frío) para ejes ligeros, pasadores, tornillería y piezas cementadas.
Acero al carbono de bajo carbono, económico y muy disponible. Se emplea en piezas poco solicitadas, chapa, tubo y componentes cementados.
Acero al carbono de medio carbono, el más habitual para ejes, chavetas, tornillería de resistencia media y piezas de maquinaria. Admite temple y revenido y temple superficial por inducción.
Acero de fácil mecanización (resulfurado y refosforado). Máxima maquinabilidad para piezas de tornería en serie; baja soldabilidad y ductilidad reducida.
Placa de acero al carbono-silicio-manganeso para recipientes a presión con servicio a temperatura moderada y baja. Buena tenacidad y soldabilidad; muy usada en calderería.
Barra corrugada de acero al carbono para armadura de hormigón. El grado 60 (límite elástico 420 MPa) es el más habitual en construcción.
Acero aleado
Acero aleado al cromo-molibdeno de bajo-medio carbono («cromoly»). Muy soldable, con buena resistencia y tenacidad; habitual en estructuras tubulares, bastidores, botellas de presión y componentes aeronáuticos.
Acero aleado al cromo-molibdeno de bonificado, uno de los más usados del mundo. Buena templabilidad, tenacidad y resistencia a fatiga tras temple y revenido; se emplea en ejes, engranajes, husillos, herramientas y componentes de alta solicitación.
Acero aleado al níquel-cromo-molibdeno de ultra alta templabilidad y tenacidad. Referencia para piezas críticas de gran sección: cigüeñales, trenes de aterrizaje, ejes de gran diámetro, engranajes muy solicitados.
Acero aleado de cementación al níquel-cromo-molibdeno. Tras carburar, temple y revenido bajo ofrece una capa muy dura y resistente al desgaste sobre un núcleo tenaz. Muy usado en engranajes, piñones, casquillos y ejes estriados.
Acero estructural
Acero al carbono estructural, el más común en Norteamérica para perfiles, placa y pletina de estructuras soldadas, atornilladas o remachadas.
Acero estructural de alta resistencia y baja aleación (HSLA) microaleado al niobio/vanadio. Relación resistencia/peso superior al A36 para puentes, edificios y estructuras soldadas.
Acero estructural para perfiles laminados en caliente. Es el grado estándar de los perfiles W (doble T) para edificación en EE. UU., con límite elástico controlado y buena soldabilidad.
Acero de herramienta
Acero de herramienta para trabajo en frío, temple al aire. Buen equilibrio entre resistencia al desgaste y tenacidad, con distorsión muy baja en el temple. Se usa en matrices de corte y embutición, cuchillas, calibres y utillaje de precisión.
Acero de herramienta para trabajo en frío de alto carbono y alto cromo (12%). Máxima resistencia al desgaste abrasivo de la familia de trabajo en frío, temple al aire y baja distorsión. Estándar para matrices de corte de gran producción, rodillos de laminación en frío y cuchillas industriales.
Acero de herramienta para trabajo en caliente al cromo-molibdeno-vanadio. Mantiene dureza y resistencia a temperatura elevada, resiste la fatiga térmica (agrietamiento por ciclos de calor) y el choque. Es el estándar mundial para moldes de inyección de aluminio, matrices de forja y extrusión.
Acero de herramienta para trabajo en frío templable en aceite, de uso general. Fácil de mecanizar y de tratar térmicamente, con buena estabilidad dimensional para su clase. Habitual en utillaje de taller, matrices pequeñas, calibres, cuchillos y punzones.
Acero inoxidable
Acero inoxidable martensítico endurecido por precipitación con cobre. Alcanza resistencias superiores a 1300 MPa con un tratamiento de envejecimiento a baja temperatura y poca distorsión, manteniendo resistencia a la corrosión similar al 304. Muy usado en válvulas, ejes, componentes aeroespaciales y moldes.
Acero inoxidable austenítico al cromo-níquel, el más utilizado del mundo. Excelente resistencia a la corrosión en ambientes suaves, muy buena conformabilidad y soldabilidad, no endurecible por tratamiento térmico.
Versión de bajo carbono del 304, pensada para conjuntos soldados. Evita la sensibilización tras la soldadura sin necesidad de recocido posterior.
Acero inoxidable austenítico con molibdeno. La adición de 2–3% Mo mejora mucho la resistencia a la corrosión por picadura y por rendijas, especialmente frente a cloruros (ambiente marino, industria química).
Versión de bajo carbono del 316, la elección estándar para tubería y recipientes soldados en industria química, farmacéutica, alimentaria y aplicaciones marinas moderadas.
Acero inoxidable martensítico al 12% de cromo, endurecible por temple y revenido. Combina resistencia a la corrosión moderada con dureza y resistencia mecánica; se usa en álabes de turbina, ejes de bomba, cuchillería y tornillería inoxidable de alta resistencia.
Acero inoxidable ferrítico al cromo, sin níquel. Menor coste y precio más estable que los austeníticos; buena resistencia a la corrosión atmosférica y a la oxidación. Magnético y no endurecible por temple.
Acero inoxidable dúplex (microestructura mitad austenita, mitad ferrita). Duplica el límite elástico de los austeníticos estándar y ofrece excelente resistencia a la corrosión bajo tensión por cloruros y a la picadura. Habitual en industria química, offshore, desalación y celulosa.
Acero para muelles
Acero al cromo de alto carbono para muelles. Excelente resistencia a fatiga y capacidad elástica tras temple y revenido; habitual en ballestas, barras estabilizadoras y muelles de gran tamaño.
Acero al silicio de alto carbono para muelles. El alto silicio eleva el límite elástico y la resistencia al asentamiento; se usa en muelles helicoidales de gran sección, ballestas y herramientas que requieren tenacidad.